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PROYECTO ECUADOR 2004: UNA EXPERIENCIA COMPARTIDA... |
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Un año más CARUMANDA
ha realizado un Proyecto en Ecuador, concretamente en Lago
Agrio.
El trabajo ha consistido en la construcción de una sede para
la Corporación de Jóvenes CROPECO, del barrio de Lago Agrio,
llamado Puerto Aguarico, la formación de catequistas de la ciudad, y
el campamento con el Proyecto Encuentro de Puyo. |
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Esta experiencia ha sido realizada por Laura de Madrid, Gemma que vive
en Barcelona y trabaja en el colegio de Gavá, David de Gavá,
Víctor de Barcelona, Eduardo de Madrid, José Luis, más
conocido como Pepelu de Barcelona y el Hno. Óscar.
El sueño comenzaba en España, ya
que a lo largo del año se ha ido preparando con mucha ilusión
lo que se iba a realizar en Lago Agrio. Eran muchas las inquietudes
que teníamos, e incluso había ciertos interrogantes
que nos surgían a cerca de la gente con la que íbamos
a compartir este proyecto. Pero cosas de la vida, todo se resolvió
en cuanto pisamos tierra ecuatoriana. Los días que compartimos
en Quito con los hermanos y aspirantes de la comunidad nos sirvieron
para palpar la hospitalidad de ese pueblo, que más tarde la
experimentaríamos con la gente de Lago. ”Qué bien nos
tratan, qué personas más amables! Eran los comentarios
de todos los que llegamos a Ecuador. Quito fue la puerta de la experiencia
que más tarde viviríamos con intensidad. Y llegó
el día tan esperado por todos. Por la mañana cogimos
el autobús con destino a Lago Agrio. ”Qué alegría
se divisaba en los rostros, qué entusiasmo al hablar! Los flash
de las cámaras de fotos son testigos, de estos instantes tan
importantes para la vida de los que íbamos a vivir esta experiencia.
El viaje hasta Lago era de total admiración; la lluvia nos
iba acompañando a lo largo de todo el recorrido. Los paisajes
eran espectaculares, ”qué vegetación!, los ríos,
la carretera, no menos impresionante, pero que a decir verdad, según
el Hno. Óscar, ha mejorado mucho desde que él pasó
por última vez. ”Qué precipicios!, y, ”qué bien
conducen los señores de los autobuses! Pues realmente hay que
tener un buen manejo del volante para andar por esos parajes. Pero
sobretodo ”qué alegres se veía a la gente, de los pueblos
por los que pasamos! |
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Por fin llegamos a Lago. ”Qué calor!
”qué sol tan radiante nos daba la bienvenida! Bajamos
nuestro equipaje y al instante ya nos vinieron a buscar los
Hermanos de la comunidad de Lago, que nos habían preparado
una estupenda paella, de la que dimos buena cuenta entre comentarios,
preguntas y vasos de agua fresca. Allí se encontraban
también dos jóvenes de la Corporación
de jóvenes CROPECO, que nos habían venido a
ver y a ayudarnos con todo el equipaje. Y cómo no,
los niños del Hogar Infantil con sus coordinadores,
todos alegres por nuestra presencia y nosotros, os lo podéis
imaginar, era nuestro primer contacto con el lugar y la gente
de Lago. |
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A las seis más o menos, nos esperaba la Comunidad de PUERTO AGUARICO,
el barrio donde íbamos a descargar toda nuestra ilusión
y poca experiencia, como constructores.
Todos los miembros de la corporación se
habían reunido para darnos la bienvenida, como lo saben hacer
ellos. Las caras lo decían todo, estaban contentos de vernos.
Prepararon unas dinámicas para romper el hielo, en las que
participamos todos, pequeños y grandes. Poco a poco se fue
creando un ambiente agradable, simpático, que culminó
con una suculenta cena a su estilo. Nuevamente los platos, sin gota
de arroz, fueron testigos de nuestro agradecimiento. Acto seguido
nos fueron ubicando con las familias donde íbamos a pasar la
estancia en Puerto Aguarico. Tres familias que nos acogieron de manera
estupenda, ya que nos dieron todo lo que tenían, todo, desde
su espacio físico hasta su simpatía y amabilidad. ”Qué
buena gente! |
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Y comenzó el trabajo. Al día siguiente de nuestra llegada,
nos levantamos pronto, como tienen costumbre allá, e hicimos
un reconocimiento del lugar. Visitamos la escuela del barrio, la
guardería y el lugar (terreno de la construcción) que
iba a ser "nuestro" y de los que se acercaron a ayudarnos, durante
un mes. Estaba repleto de hierbas silvestres, pero se podían
divisar las columnas que iban a soportar los bloque, nuestro sudor,
y por qué no, nuestra alegría a la hora de ir limpiando
el lugar y haciendo lo que el maestro de obra nos iba indicando. |
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El trabajo resultó duro, pues ninguno estábamos
acostumbrados a realizar trabajos de albañilería,
pero hay que resaltar la alegría y el interés que
pusimos para que todo saliera bien. Hacer el cemento no es cosa
fácil, decepción que se llevó el maestro cuando
le dijimos que no sabíamos hacerlo. Él se pensaba
que éramos expertos en el arte de construir casas. Le comentamos
que éramos maestros, pero de enseñar a niños,
no de poner bloques y menos de hacer cemento, por lo que le pedimos
que tuviera paciencia y nos enseñara, que no le íbamos
a decepcionar. Y, fue cuando, con alguna duda nos empezó
a mostrar, con mucha paciencia, cómo se hacía todo.
En la obra sólo estábamos: el maestro, un peón
(Winter), contratado, nosotros y unos amigos, que nos vinieron a
ayudar a lo largo de todo el tiempo que duró la construcción,
Pempio y Carmen (de Barcelona), que tenemos que agradecerles su
apoyo en todos los sentidos. Ya que pudimos compartir con ellos
muy buenos momentos. |
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Pero no estábamos todo el día trabajando en la construcción
de la sede, sino que por las tardes nos dedicábamos a impartir
unos talleres de formación, que había organizado junto
con la Hermana Carmen Rosa, con los jóvenes de las comunidades,
de la ciudad de Lago. Por lo que teníamos todo el día bien ocupado.
Los días iban transcurriendo y la construcción
iba viento en popa. ”Qué satisfacción sentíamos,
cuando por las noches pasábamos por allí, después
de dar los talleres a nuestros amigos catequistas! |
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Y por fin llegó el día de la inauguración
de la sede. ”Que despliegue de bailes, música y alegría!
En el coliseo del barrio habían organizado una gran fiesta,
donde cada grupo juvenil de la ciudad deleitó a todo el público
presente con una danza. Fue un momento donde pudimos compartir con
los jóvenes y no tan jóvenes, la alegría y
agradecimiento que nosotros sentíamos por haber trabajado
y estado con todos ellos. Culminamos la fiesta con una cena, y el
baile, que no podía faltar, para que la fiesta fuera completa.
Los fines de semana aprovechábamos para visitar los proyectos
que otros grupos habían realizado. La gente de los barrios donde
estaban dichos proyectos nos recibían con gran alegría,
y sobretodo con mucho agradecimiento por lo que CARUMANDA había
y está haciendo por el mejoramiento de la gente. |
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El día treinta y uno de Julio, por la
noche nos dirigimos a Puyo. Allí nos estaba esperando
el padre JAM, para preparar el campamento que dos días
más tarde realizaríamos con los niñ@s y
jóvenes del Punto de Encuentro. (niñ@s y jóvenes
de la calle, trabajadores). Preparamos toda la logística
y en autobús emprendimos rumbo hacia la ciudad de Baños,
donde el padre Antonio Cabrejas nos dejó un albergue
para pasar los cinco días que allí estuvimos.
”Qué experiencia! Al principio nos costó entender
el comportamiento de esos chicos, pero una vez que nos conocimos
todo fue sobre ruedas. ”Qué forma de pensar y actuar
tan diferente! Pero que cariñosos y amables cuando vieron
que nos dábamos desinteresadamente. |
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Y todo iba tocando a su fin, teníamos que regresar a Quito, pero antes
nos acercamos hasta Guaranda, donde nos estaba esperando el Hno. Luis Javier.
También pudimos compartir con él sus experiencias y la marcha
del colegio. Pudimos ver que la labor educativa que realizan en esa ciudad con
esas gentes es muy interesante. |
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Y el autobús con destino a Quito nos esperaba y eso significaba la vuelta
a nuestro lugar de origen, a nuestra vida. Pero eso sí mucho más
rica y llena de experiencias imborrables y que esperamos que perduren en cada
uno de nosotros.
Este ha sido nuestro recorrido entrañable por Ecuador.
Expresar todo lo que hemos sentido, vivido en unas líneas resulta
difícil, pero hay algo que hemos aprendido todos, y es que
no cuesta tanto dar con amor, extender la mano, ya que hemos sido
recompensados, sin quererlo, por más amor y más manos.
Gracias CARUMANDA, muchas gracias por habernos brindado esta oportunidad.
Y gracias también a todos los que desde los colegios SAFA,
y otros colegios, nos habéis apoyado y colaborado con vuestra
aportación de materiales, económica y oración,
para que todos nosotros, en nombre de CARUMANDA hayamos podido realizar
este Proyecto. |
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PROYECTO ECUADOR 2004 |
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| Fotos del Proyecto |
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